Rápido, su fuerte, si bien era la defensa, era efectivo en contragolpe. Buen defensor que hacía goles. Con su pique sensacional y agilidad se las arreglaba en el ataque para contrarrestar la altura de los demás. Subía y bajaba, les daba aire a todos. Debutó en primera en 1948 y formó parte de los planteles que mantuvieron a Atalaya por 20 años en primera.
No pudo consagrarse campeón en ninguna categoría vistiendo la casaca azul.
Su retiro llegó en 1960.
Escrito por atalayaclubemblemas